

"La autoridad para dar o instituir leyes y para dar precepto coactivo de guardarlas pertenece únicamente a la totalidad de los ciudadanos o a su parte prevalente."— Marsilio de Padua, Defensor pacis (1324)Con esto, Marsilio está diciendo que la ley legítima no puede venir de un rey, un papa o cualquier individuo aislado: solo es verdadera ley aquella que emana de la comunidad política en su conjunto —o al menos de su mayoría representativa.Hay dos elementos clave en la frase:
"Precepto coactivo": la ley no es un consejo ni una recomendación moral; es una norma que se puede imponer por la fuerza. Sin esa capacidad coercitiva, no hay ley en sentido estricto.
"Totalidad de los ciudadanos o su parte prevalente": el origen del poder legislativo es colectivo y humano, no divino ni personal.

